30/8/07

Salarrué: un clásico de los años 20

Por: Roselia Núñez

Salarrué escribía cuentos, novelas, poesía Era además, periodista cultural, pintor y compositor. Su nombre completo: Luis Salvador Efraín Salazar Arrué.

El maestro como lo afirman los conocedores de la literatura, nació en Sonzacate el 22 de octubre de 1898. Fue hijo de Joaquín Salazar Angulo de origen Catalán y María Teresa Arrué de origen francés.

Era un hombre con entereza, preocupado por su país, por la niñez y por todo lo que acontecía en El Salvador en esos momentos. Cuando se refería a la patria, no lo hacía de manera política, sino que con visión integral, como tiene que ser, dice José Roberto Cea, quien le realizara una entrevista a Salarrué, pocos días antes de su muerte.

Creía en la comunicación telepática, en la cuarta dimensión, incluso comentaba que se desdoblaba mentalmente. Creía tanto en la cuarta dimensión, que durante una entrevista que le hacía Cea, éste cuenta que se cayó un asunto de cartón, el fotógrafo se asustó y Salarrué les dijo, no se asusten que “ya vienen por mí”, días después falleció.

Él padeció por mucho tiempo de un cáncer maligno. La muerte le sobrevino por un paro cardíaco respiratorio. Fiel a sus ideas místicas, sostuvo que su reencarnación y vuelta al mundo se produciría en el año 2043.

Salarrué falleció el 27 de noviembre de 1975, residía en el cantón Los Planes de Renderos, Jurisdicción de San Salvador. Tenía piel blanca, ojos verdes, tranquilo y de hablar muy pausado, así lo describe Cea.

Contrajo matrimonio con Zélie Lardé y Arthés, artista plástica, hija de Jorge Lardé y doña Amelia Arthés de Lardé. Con Zelié procreó tres hijas, María Teresa, Olga Teresa y Aída Estela.

Salarrué en 1932
En el contexto de los acontecimientos de 1932, el 21 de enero de ese mismo año, Salarrué publicó la carta a los patriotas, en la cual se define a él mismo, como el más patriota de los que se dicen patriotas, explica Roberto Cea.

El escrito epistolar denominado “Mi respuesta a los patriotas” fue publicado en la revista costarricense Repertorio Americano. “…Sé que entendéis por patria un conjunto de leyes, una maquinaria de administración, un parche en un mapa de colores chillones.

Vosotros los prácticos llamáis a eso patria, no tengo patria pero tengo terruño (de tierra, cosa palpable). En la carta explica Cea, Salarué plantea que muchos salvadoreños no se han dado cuenta que son neocolonizados y que no son libres sólo por ponerse la mano en el pecho y cantar el himno nacional.Salarrué fue un asiduo denunciante de los actos tanto gubernamentales, como comunistas.

“Capitalistas embrutecidos” escribió “perezosos y bribones muestran sus caras abotagadas y crueles a no menos crueles comunistas pedigüeños, sórdidos y rapaces. Mientras estos dos bandos en todos sus grados de intensidad se gruñen unos a otros, nosotros los soñadores no pedimos nada porque todo lo tenemos.

En ese mismo año, cuando nadie se atrevía a hablar de Farabundo Martí, él lo hace a través de la novela Catleya Luna, y lo describe como “un hombre de ideales, con sed de justicia y decidido al sacrificio.

“Un comunista a lo Martí tiene tanta fe en la revolución marxista que no se permite tener ese lujo, el de usar una cosa espléndida como una conciencia libre. La conciencia libre para un comunista de la envergadura de Farabundo, como para un católico militante, no es otra cosa que una joya, un enorme solitario montado en una sortija de oro o de plátano”.

Sus estudios y reconocimientos
Salarrué hizo la primaria en el Colegio Municipal de Sonsonate y la secundaria en el Liceo Salvadoreño, el Instituto Nacional de Varones y la Academia de Comercio. Su formación literaria fue autodidacta.

Las primeras publicaciones en prosa las realizó en 1909 en el Diario del Salvador, año en que también se inició en el dibujo, la escultura y la pintura.

En 1916 fue becado por el gobierno salvadoreño para estudiar artes en los Estados Unidos. Regresó al país en 1919. Se dedicó a la pintura, fue oficial de la Cruz Roja de San Marcos. En marzo de 1926 ingresó a la Asociación de Periodistas de El Salvador y a partir de 1928, fue jefe de redacción de Patria.

En septiembre de 1929 comenzó a desempeñarse como profesor de Mitología y Arte decorativo indígena en la escuela Nacional de Bellas Artes. Por su trabajo literario antes y posterior a su muerte, recibió una intensa cantidad de reconocimientos.

Entre los que se cuentan medallas de oro, premios literarios nombramientos como agregado cultural de El Salvador en Nueva York, delegado salvadoreño en conferencias panamericanas, jefe de la Dirección General de Bellas Artes y otros.

Entre los escritos de Salarrué se destacan Cuentos de Barro, Decadencia de la Santidad, El Libro Desnudo, Cuentos de Cipotes, Trasmallo, La Espada y otras narraciones, La Sed de Sling Bader, Catleya Luna, Mundo Nomasito y Semos Malos.Su trabajo literario ha sido editado en Perú, Chile, Cuba, Venezuela, España.

Así también en las series de Periolibros y archivos promovidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, Paris).“La Botija” y “De Cómo San Antonio perdió su virtud”, han sido adaptados para cine, el primer cortometraje dirigido por salvadoreño Melvin Lenota y el segundo por Noé Valadares está última coproducción salvadoreña-nicaragüense.

Otro vídeo basado en los cuentos de Salarrué
Un grupo de jóvenes salvadoreños bajo el nombre “Contraluz Producciones”, han producido un cortometraje basado en el cuento “La Honra”, del escritor Salvador Salazar Arrué. Después de un año ocho meses de producción, el cortometraje “La Honra” que dura 14 minutos fue presentada el viernes 21 de octubre en el Cine Teatro de la Universidad de El Salvador UES.

La producción fue apoyada por la Cinemateca de la UES, la Asociación de Radios Participativas de El Salvador ARPAS y la Asociación de Capacitación e Investigación para la Salud Mental ACISAM.“La Honra” es un cuento que describe la historia de Juana una adolescente de origen campesino que se enamora y pierde la virginidad.

Esto desata la cólera del padre y la preocupación de su hermano Tacho quien busca desesperado “la honra” de su hermana y cree encontrarla en un cuchillo que entrega al padre, despertando en él la sed de venganza.

Según los productores de la obra audiovisual, la idea original de producir este corto inició en 1999 cuando un grupo de estudiantes de periodismo readaptaron la obra para la materia Crítica de Cine impartida en la Licenciatura en Periodismo de la Universidad de El Salvador.

La iniciativa de Contraluz surgió en enero de 2004, luego de la elaboración del guión, vino el plan de producción y la selección de los actores. El rodaje inició en diciembre de ese mismo año.

Los costos de la producción por parte del equipo de Contraluz, fue de mil dólares, fuera de alquiler de equipo, locaciones, contrato de actores y productores, etc. De ser así, los gastos en términos reales alcanzarían los 36 mil dólares.

Parte de las locaciones del corto fueron realizadas en el Cantón La Cabaña de Apopa y en el Río Jalponguita de Santiago Nonualco en La Paz. Los actores de la obra: Dilcia Vásquez como Juana; Fernando Guerrero es Tacho; Alfredo Membreño el Papá; Alexander Urquilla es Rogelio; Delmy Hernández, Tomasa; Verlinda Carraza, Elvira y Bania Serbellón en el papel de Matilde.

Sergio Sibrián, Director del audiovisual manifiesta su interés en distribuir la obra a todas las personas o instituciones interesadas en conocer más a Salarrué, su obra, el tema de la identidad nacional y el género. Los interesados en adquirir el vídeo pueden comunicarse con el Director Sibrián al teléfono 2274-3836 de ACISAM.


En la foto: Rogelio y Juana personificados por Alexander Urquilla y Dilcia Vásquez

Ficha técnica

Dirección: Sergio Sibrián
Asesoría y dirección de actores: Noé Valladares
Guión adaptado: Alma López, Morena Rivera, Arely Umanzor y Sergio Sibrián.
Dirección de fotografía: Douglas Hernández
Producción: Roselia Núñez y Karla Velásquez
Edición: Ivan Bonilla
Cámara: Julio Maldonado
Sonido: Renato Jaén
Música original: Francisco López
Asistentes de dirección: Judith Ochoa
Asistente de edición: Daniela Cerritos
Asistente de producción: Odir López, Tatiana Andrade, Luis Alemán y Magdalena Flores
Edición corte grueso: Tatiana Andrade
Continuista: Alma López
Maquillaje: Marilia Álvarez, Nuria Romero y Arely Umanzor
Animación gráfica: Ikuko Oishi

Nota: Parte de este texto fue publicado en La Gazeta Universitaria, Periódico de la Universidad de El Salvador.

3 comentarios:

Aless dijo...

Un cariño muy grande y así como respeto enorme por don Salvador Salazar Arruè, a quien tuve el honor de conocer en mis años de primaria. Nos llevaron de parte de la escuela a visitar a Salarruè y èl obsequió a las alumnitas visitadoras, su libro "Eso Y Mas." Comenzè a leer sus "Cuentos de Barro" y me impresionó el amor a su gente, la descripción de la sencillez de sus almas. Por ese recuerdo, le he dedicado a Don Salvador Salazar Arruè la sección folklorica de mi libro, con mi agradecimiento por la inspiración que dejó en mí durante esa visita.Recuerdo a SALARRUE como un hombre guapisimo, alto, rubio, con ojos azules y tez dorada, pero lo mas impresionante fue su sencillez como nos recibió con una bella sonrisa. Los Genios son así de sencillos. Salarruè lo era..eso y mas.

Carlos Aguillon dijo...

Soy un salvadoreño ignorante en cuanto a la literatura de este país, pero con lo poco que he leído de Cuentos de Barro veo calidad cerebral recibida en nuestro gran SALARRUÉ. Me he leído Cuentos de Barro y he quedado fascinado, claro, en octavo grado dramaticé una de esta obra. Acabo de ver LA HONRA por canal 10, felicidades a los productores, directores, actores y Equipo en general. Muy bonita producción. Sigan haciendo más de esto.

Anónimo dijo...

Salarrué es inmortal porque su legado aún perdura en la cultura salvadoreña.