13/3/08

Movimiento estudiantil, motor de la transformación social

Por: Elizabeth Torres y Roselia Núñez

“”Que vivan los estudiantes, porque son la levadura del pan que saldrá del horno, con toda su sabrosura”, este estribillo de la canción “Los Estudiantes”, del grupo venezolano Los Guaraguo sitúa el elemento esencial de la lucha social, sintetiza el invaluable aporte de los estudiantes y expresa su significado histórico en toda Latinoamérica y particularmente El Salvador.

El estudiantado universitario ha tenido una gran importancia en la evolución política de El Salvador, promoviendo transformaciones y luchando por la democratización de la sociedad, según lo expresaron el Doctor Fabio Castillo y Schafik Hándal (durante una entrevista en el 2005), quienes participaron en el Movimiento Estudiantil en diversas épocas.

Una Historia oculta
Fabio Castillo, estudiante de medicina de la Universidad de El Salvador en los años 40, afirma que los primeros instantes decisivos del movimiento estudiantil se dieron en la década de 1930 hasta el año 1944, cuando mantuvieron una lucha constante contra el gobierno del General Maximiliano Hernández Martínez.

Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata, estudiantes de derecho, criticaron a través del Periódico Trinchera Roja el gobierno de Martínez, como se registra en el libro “Historia del Periodismo” de Ítalo López Vallecillos. En el mismo libro se menciona que para callar las voces de estos tres líderes, El Brujo, como era conocido Martínez, los fusiló en el marco de la Masacre de 1932.

El movimiento se reagrupó en 1944, año en que de acuerdo al Doctor Castillo, organizaron en el edificio de La Rotonda de la UES, el Comité que desde la clandestinidad lanzó la Huelga de Brazos Caídos, que provocó la huida de Martínez, el nueve de mayo de ese mismo año.

Para 1950 existió una proliferación de la organización estudiantil, tanto en asociaciones como en gremios, según explicó Schafik Hándal, en una entrevista realizada en el año 2005.

Durante los años 70 y 80, las asociaciones y los Frentes estudiantiles participaron de manera significativa en la lucha social contra la dictadura militar y por la construcción de una sociedad más justa.

El sector estudiantil de la UES ha sufrido represión por parte de gobiernos militares, como la Masacre del 30 de Julio de 1975, las intervenciones militares de 1972, 1980, 1984 y 1989, destruyendo también el campus en cada intervención.

Organizaciones y asociaciones estudiantiles de la UES
En la actualidad existen en la universidad dos asociaciones estudiantiles legales (la Asociación de Estudiantes de Periodismo (AEP) y la Asociación de Estudiantes de Sociología).

El resto se consideran asociaciones de “hecho”, es decir que se conocen, pero no están legalmente establecidas en la Universidad y por otra parte, están las organizaciones o gremios estudiantiles.

Las asociaciones estudiantiles legales, son aquellas que han llenado ciertos requerimientos que solicita el Reglamento Interno de la UES, dice José Luis Mancia, Coordinador de la Comisión de Asociaciones Estudiantiles de la Asamblea General Universitaria,

Al legalizarse, las asociaciones tienen más posibilidad de servir como un medio adecuado para colaborar con los estudiantes, ser reconocidos por las autoridades y recibir apoyo, afirma Heinsemberg Morán, representante de la AEP.

El resto de asociaciones de “hecho”, son aquellas que existen dentro de la universidad pero no se han legalizado aún, pero aún así se conocen por ser la principal representación de una Facultad, Escuela o Departamento.

Y se dice que existen “de hecho porque aún cuando no están legalmente establecidas en la UES, han abanderado a compañeros para que estén en la AGU, el CSU y las Juntas Directivas”, explica Mancia.

Mancia considera que una de las razones por las que el estudiantado no legaliza su asociación, se debe a la poca información que tienen sobre el proceso a seguir. Pero otra razón “puede ser a la inseguridad, ya que se solicita información de todos sus miembros”, dice.

En el caso de los frentes estudiantiles, llamados también gremios, son la expresión organizativa más popular y heterogénea, porque tienen su fundamento en la necesidad de abrir espacios de participación y organización del sector estudiantil independientemente de su rama de estudio, edad, sexo, fines sociales, etc.

Las organizaciones o gremios estudiantiles son aquellas que al igual que las asociaciones nacen con el objetivo de defender los derechos de las y los estudiantes, sin dejar de lado el aspecto político. Aún cuando ambas figuras son académicas y políticas, las organizaciones o gremios estudiantiles, son consideradas por tener un carácter más fuerte en sus acciones.

Durante las décadas de 1950 hasta la fecha han surgido incontables frentes u organizaciones estudiantiles. En la actualidad existen un promedio de 15 frentes estudiantiles, tanto universitarios, como de secundaria.

Dagoberto Martínez de la Comisión Coordinadora de la Unión de Estudiantes Revolucionarios Salvadoreños 30 de julio (UERS 30), explica que ellos como organización estudiantil nacen, con el objetivo de defender los derechos estudiantiles y reivindicarlos siempre que exista un atropello hacia este sector. Pero esto trasciende dice, “porque no solo tenemos fines académicos, sino también políticos tanto dentro, como fuera de la Universidad”.

De acuerdo a José Luís Canizales, Presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho (AED), la lucha social es importante en una asociación y esto se evidencia a través del trabajo que realizan para ayudar al pueblo salvadoreño. “El estudiantado es parte de la sociedad salvadoreña y cuando se les ayuda, se le ayuda al pueblo salvadoreño también”.

Sin embargo, el movimiento estudiantil enfrenta grandes retos a vencer, Martínez de UERS-30 señala que el más fundamental es “la unidad… de manera individual no es adecuado dar una posición, porque tiene muy poco eco…La unidad es importante porque no podemos estar resolviendo los problemas de la universidad de manera particular.

Pero no solo la dispersión es un gran obstáculo, a este se suma la espontaneidad y carencia de planificación, falta de formación política, la actualización de métodos de lucha y por su puesto la definición clara de objetivos a perseguir, son el tema urgente para el movimiento estudiantil.

Es importante resaltar que en la medida en que el sector estudiantil se agrupe en una asociación o en una organización logrará concretizar los fines comunes, porque solo organizados se alcanzarán los cambios estructurales, internos y externos.

Algunas organizaciones en la UES
Federación de Estudiantes Universitarios (FEU)
Unión de Estudiantes Revolucionarios Salvadoreños 30 de Julio (UERS 30 de Julio)
Frente Universitario Roque Dalton (FURD)
Movimiento Universitario Revolucionario Estudiantil 32 (MURE 32)
Frente Estudiantil Salvadoreño Jorge Arias Gómez (FES)
Bloque de Acción Socialista de Estudiantes Salvadoreños (BASES)
Unión de Estudiantes de Ciencias Económicas (UECE)
Frente de Acción Universitaria (FAU)
Juventud Roja 8 de Octubre (JR-8)
Frente Revolucionario de Estudiantes Salvadoreños (FREUS)
Frente Universitario de Ciencias Aplicadas (FREUS)
Brigada Revolucionaria de Estudiantes Anastasio Aquino (Facultad de San Vicente)
Brigada Revolucionaria de Estudiantes Salvadoreños (BRES)

Algunas Asociaciones en la UES
Asociación de Estudiantes de Ciencias Económicas (ASECE)
Asociación de Estudiantes de Ingeniería y Arquitectura (ASEIAS)
Asociación de Estudiantes de Ciencias Agronómicas (ASECAS)
Asociación de Estudiantes de Ciencias Naturales y Matemática (ASECINMA)
Asociación de Estudiantes de Tecnología Médica (ASETEM)
Asociación de Estudiantes de Idiomas (AEI)
Asociación de Estudiantes de Periodismo (AEP)
Asociación de Estudiantes de Sociología (AES)
Asociación de Estudiantes de Derecho (AED)
Asociación de Estudiantes de Relaciones Internacionales (AERI)
Juventud Odontológica Salvadoreña (JOS)
Asociación de Estudiantes de Ciencias y Humanidades (Facultad de San Vicente)
Asociación General de Estudiantes de la Facultad Multidisciplinaria de Occidente (AGEFMO)

Nota: Este artículo fue publicado en febrero de 2008, en "El Universitario", órgano de difusión de la Secretaría de Comunicaciones de la Universidad de El Salvador.