5/11/07

América Valencia Bazzaglia de Bracamonte: Mujer, madre, esposa, poeta y pianista


Por: Roselia Núñez

El rostro de Bracamonte, muestra el cansancio de la vida y la ternura de una maestra de música que ha enfocado parte de su tiempo, a enseñar las bondades del piano que aprendió a tocar desde los 6 años.

Las responsables en despertarle el interés por la música, fueron su madre (Laura Bazzaglia de Valencia) y su hermana, desde entonces, no se ha separado de su piano y aún con las responsabilidades que implican ser mujer, madre y esposa, jamás dejó la música.

Se casó cuando tenía 21 años de edad con el oftalmólogo Roberto Bracamonte, con quien procreó cuatro hijos. Uno de ellos, heredó ese talento y ahora es un excelente pianista y cantante, quien tiene dirige un coro en Fischamend, Austria, su nombre es Numa.

Otro de sus hijos Roberto, es médico siquiatra infanto juvenil; José Enti es traductor e intérprete y Tania Katina médica veterinaria, ellos son, sus cuatro mayores triunfos, dice.
para ti hijo, la luz más generosa,
para tu alma un himno de esplendente amor
para tu vida toda poesía y calor


Sus estudios de música

Sus estudios de piano los desarrolló con profesores europeos radicados en El Salvador, también en el Conservatorio Nacional de Música de Guatemala y finalmente en el Arte de Mozart de Roma, Italia, donde estuvo becada cuatro años.

A los 14 años de edad, se graduó como pianista en Guatemala. Siendo una niña, acompañó en el piano a violinistas y chelistas que venían de Europa a dar conciertos al país.

A los 16 años trabajaba mucho en la YSU, y a los 19 años era mencionada en los medios locales e internacionales, “como una de las mejores esperanzas del arte musical salvadoreño”.

Bracamonte, también estudió arte dramático en la Universidad de El Salvador y formó parte del Teatro Universitario, uno de sus compañeros fue el poeta Roque Dalton, “a la salida nos íbamos juntos porque vivíamos cerca.

“Él era un hombre muy sensible, una vez me dijo que si él tuviera sensibilidad, fuera un gran poeta, no sé porque dijo eso, si él era un gran poeta”, dice la maestra.

Varios recitales
América Valencia Bazzaglia de Bracamonte, cuenta con diez álbumes en los que se visualizan sus años como pianista. Su historia musical, habla que ofreció un poco más de mil 500 conciertos en países como México, Italia y Centroamérica. En El Salvador, tocó en el Teatro Nacional y en otras salas del país, así también, dio conciertos por radio y televisión nacional.
Para liberar tu alma y liberar al mundo
fuerza, resistencia, energía, valor
paciencia, constancia y un creciente amor
derramado a torrentes para seguir el rumbo…


A Bracamonte, se le conoce como la primera mujer en “atreverse a ir a una cárcel a tocar el piano e ir al Hospital Rosales a ofrecer su música a todos los enfermos”, se lee en uno de los periódicos que ella guarda en sus albunes.

Aún cuando ya no ofrece conciertos a nivel nacional e internacional, sigue tocando el piano con la misma intensidad y pasión que hace 60 años.

Desde hace 12 años, labora en la Universidad de El Salvador como maestra de piano, lo cual la llena de satisfacciones y alegrías.

Su labor como maestra de piano, la comenzó cuando tenía 14 años de edad.

“Para mí, este espacio en la UES es como un conservatorio, donde los alumnos estudian y conocen los métodos de los grandes maestros”.

Con ella, el alumnado aprende solfeo, rítmica, armonía e historia de la música.

También poemas
Bracamonte ha escrito un libro en prosa denominado “Jesucristo en América”. De niña ganó varios concursos de poesía, varios de sus poemas han sido publicados en algunos periódicos del país.

Octubre está, bendigo su presencia
Aunque no sé por qué, pero lo hago
Me atrae aquel recuerdo, casi vago
De una vida de amor que fue a la ausencia…

Jamás voy a dejar de amar la vida
Desde la infancia dulce a la que hoy tengo;
No podría olvidarme de que vengo
De jugar en octubre sin caídas…

Ya que todo cambió: mi pensamiento
Y el corazón como mi ser entero,
La presencia de octubre es un aliento;

Aliento del amigo verdadero
Que me vuelve feliz y me recreo,
Jugar con él, lo hice, veo

También cuenta con más de 500 canciones de cuna para niñas y niños, donde “expreso los sentimientos de una madre hacia sus hijas e hisjos”. Bracamonte, quien nació en San Salvador el 18 de mayo de 1940, se retirará de la UES dentro de dos años.

Posterior a su retiro, algunos de los planes de América Valencia Bazzaglia de Bracamonte son, publicar y trabajar una serie de poemas inéditos, algunas canciones y escritos sobre música de su autoría.

En estos momentos, “les puedo asegurar que vivo en alegría y felicidad, estoy completando mis ciclos de vida, me acompaño de dulces recuerdos, separo situaciones pasadas de problemas, cerrando el ayer para poder abrir el hoy que me falta vivir”.


Si muero, díganle, hasta que entienda,
al dulce dueño mío, que esperarlo con tanto amor
fue para mí lo más hermoso.


Bendije el bien de su presencia en la tierra, en
donde pido luz y suavidad para él.


Me duele tanto pensar en no llegar a vivir para
entregarle lo que para él ha venido naciendo en mí.


Hijo!, no creas, sino que fuiste el motivo de mí alegría
por la cual elevé mi alma hasta Dios.