Movimiento estudiantil, motor de la transformación social



Por: Elizabeth Torres y Roselia Núñez 

"Que vivan los estudiantes, porque son la levadura del pan que saldrá del horno, con toda su sabrosura”, este estribillo de la canción “Los Estudiantes”, del grupo venezolano Los Guaraguo sitúa el elemento esencial de la lucha social, sintetiza el invaluable aporte de los estudiantes y expresa su significado histórico en toda Latinoamérica y particularmente El Salvador. 

El estudiantado universitario ha tenido una gran importancia en la evolución política de El Salvador, promoviendo transformaciones y luchando por la democratización de la sociedad, según lo expresaron el Doctor Fabio Castillo y Schafik Hándal (durante una entrevista en el 2005), quienes participaron en el Movimiento Estudiantil en diversas épocas.

Una Historia oculta 
Fabio Castillo, estudiante de medicina de la Universidad de El Salvador en los años 40, afirma que los primeros instantes decisivos del movimiento estudiantil se dieron en la década de 1930 hasta el año 1944, cuando mantuvieron una lucha constante contra el gobierno del General Maximiliano Hernández Martínez. Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata, estudiantes de derecho, criticaron a través del Periódico Trinchera Roja el gobierno de Martínez, como se registra en el libro “Historia del Periodismo” de Ítalo López Vallecillos. 

En el mismo libro se menciona que para callar las voces de estos tres líderes, El Brujo, como era conocido Martínez, los fusiló en el marco de la Masacre de 1932. El movimiento se reagrupó en 1944, año en que de acuerdo al Doctor Castillo, organizaron en el edificio de La Rotonda de la UES, el Comité que desde la clandestinidad lanzó la Huelga de Brazos Caídos, que provocó la huida de Martínez, el nueve de mayo de ese mismo año. Para 1950 existió una proliferación de la organización estudiantil, tanto en asociaciones como en gremios, según explicó Schafik Hándal, en una entrevista realizada en el año 2005. 

Durante los años 70 y 80, las asociaciones y los Frentes estudiantiles participaron de manera significativa en la lucha social contra la dictadura militar y por la construcción de una sociedad más justa. El sector estudiantil de la UES ha sufrido represión por parte de gobiernos militares, como la Masacre del 30 de Julio de 1975, las intervenciones militares de 1972, 1980, 1984 y 1989, destruyendo también el campus en cada intervención. 



Organizaciones y asociaciones estudiantiles de la UES 
En la actualidad existen en la universidad dos asociaciones estudiantiles legales (la Asociación de Estudiantes de Periodismo (AEP) y la Asociación de Estudiantes de Sociología). El resto se consideran asociaciones de “hecho”, es decir que se conocen, pero no están legalmente establecidas en la Universidad y por otra parte, están las organizaciones o gremios estudiantiles. 

Las asociaciones estudiantiles legales, son aquellas que han llenado ciertos requerimientos que solicita el Reglamento Interno de la UES, dice José Luis Mancia, Coordinador de la Comisión de Asociaciones Estudiantiles de la Asamblea General Universitaria, Al legalizarse, las asociaciones tienen más posibilidad de servir como un medio adecuado para colaborar con los estudiantes, ser reconocidos por las autoridades y recibir apoyo, afirma Heinsemberg Morán, representante de la AEP. 

 El resto de asociaciones de “hecho”, son aquellas que existen dentro de la universidad pero no se han legalizado aún, pero aún así se conocen por ser la principal representación de una Facultad, Escuela o Departamento. Y se dice que existen “de hecho porque aún cuando no están legalmente establecidas en la UES, han abanderado a compañeros para que estén en la AGU, el CSU y las Juntas Directivas”, explica Mancia. 

Mancia considera que una de las razones por las que el estudiantado no legaliza su asociación, se debe a la poca información que tienen sobre el proceso a seguir. Pero otra razón “puede ser a la inseguridad, ya que se solicita información de todos sus miembros”, dice. 

En el caso de los frentes estudiantiles, llamados también gremios, son la expresión organizativa más popular y heterogénea, porque tienen su fundamento en la necesidad de abrir espacios de participación y organización del sector estudiantil independientemente de su rama de estudio, edad, sexo, fines sociales, etc. 

Las organizaciones o gremios estudiantiles son aquellas que al igual que las asociaciones nacen con el objetivo de defender los derechos de las y los estudiantes, sin dejar de lado el aspecto político. Aún cuando ambas figuras son académicas y políticas, las organizaciones o gremios estudiantiles, son consideradas por tener un carácter más fuerte en sus acciones. Durante las décadas de 1950 hasta la fecha han surgido incontables frentes u organizaciones estudiantiles. 

En la actualidad existen un promedio de 15 frentes estudiantiles, tanto universitarios, como de secundaria. Dagoberto Martínez de la Comisión Coordinadora de la Unión de Estudiantes Revolucionarios Salvadoreños 30 de julio (UERS 30), explica que ellos como organización estudiantil nacen, con el objetivo de defender los derechos estudiantiles y reivindicarlos siempre que exista un atropello hacia este sector. Pero esto trasciende dice, “porque no solo tenemos fines académicos, sino también políticos tanto dentro, como fuera de la Universidad”. 

De acuerdo a José Luís Canizales, Presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho (AED), la lucha social es importante en una asociación y esto se evidencia a través del trabajo que realizan para ayudar al pueblo salvadoreño. “El estudiantado es parte de la sociedad salvadoreña y cuando se les ayuda, se le ayuda al pueblo salvadoreño también”. 

 Sin embargo, el movimiento estudiantil enfrenta grandes retos a vencer, Martínez de UERS-30 señala que el más fundamental es “la unidad… de manera individual no es adecuado dar una posición, porque tiene muy poco eco…La unidad es importante porque no podemos estar resolviendo los problemas de la universidad de manera particular. 

Pero no solo la dispersión es un gran obstáculo, a este se suma la espontaneidad y carencia de planificación, falta de formación política, la actualización de métodos de lucha y por su puesto la definición clara de objetivos a perseguir, son el tema urgente para el movimiento estudiantil. Es importante resaltar que en la medida en que el sector estudiantil se agrupe en una asociación o en una organización logrará concretizar los fines comunes, porque solo organizados se alcanzarán los cambios estructurales, internos y externos. 

Algunas organizaciones en la UES (registradas hasta 2008)
Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) 
Unión de Estudiantes Revolucionarios Salvadoreños 30 de Julio (UERS 30 de Julio) 
Frente Universitario Roque Dalton (FURD) 
Movimiento Universitario Revolucionario Estudiantil 32 (MURE 32) 
Frente Estudiantil Salvadoreño Jorge Arias Gómez (FES) 
Bloque de Acción Socialista de Estudiantes Salvadoreños (BASES) 
Unión de Estudiantes de Ciencias Económicas (UECE) 
Frente de Acción Universitaria (FAU) Juventud Roja 8 de Octubre (JR-8) 
Frente Revolucionario de Estudiantes Salvadoreños (FREUS) 
Frente Universitario de Ciencias Aplicadas (FREUS) 
Brigada Revolucionaria de Estudiantes Anastasio Aquino (Facultad de San Vicente) 
Brigada Revolucionaria de Estudiantes Salvadoreños (BRES) 

Algunas Asociaciones en la UES (registradas hasta 2008)
Asociación de Estudiantes de Ciencias Económicas (ASECE) 
Asociación de Estudiantes de Ingeniería y Arquitectura (ASEIAS) 
Asociación de Estudiantes de Ciencias Agronómicas (ASECAS) 
Asociación de Estudiantes de Ciencias Naturales y Matemática (ASECINMA) 
Asociación de Estudiantes de Tecnología Médica (ASETEM) 
Asociación de Estudiantes de Idiomas (AEI) 
Asociación de Estudiantes de Periodismo (AEP) 
Asociación de Estudiantes de Sociología (AES) 
Asociación de Estudiantes de Derecho (AED) 
Asociación de Estudiantes de Relaciones Internacionales (AERI) 
Juventud Odontológica Salvadoreña (JOS) 
Asociación de Estudiantes de Ciencias y Humanidades (Facultad de San Vicente) 
Asociación General de Estudiantes de la Facultad Multidisciplinaria de Occidente (AGEFMO) 

Nota: Este artículo fue publicado en febrero de 2008, en "El Universitario", órgano de difusión de la Secretaría de Comunicaciones de la Universidad de El Salvador.

América Valencia Bazzaglia de Bracamonte: Mujer, madre, esposa, poeta y pianista


Por: Roselia Núñez

El rostro de Bracamonte, muestra el cansancio de la vida y la ternura de una maestra de música que ha enfocado parte de su tiempo, a enseñar las bondades del piano que aprendió a tocar desde los 6 años.

Las responsables en despertarle el interés por la música, fueron su madre (Laura Bazzaglia de Valencia) y su hermana, desde entonces, no se ha separado de su piano y aún con las responsabilidades que implican ser mujer, madre y esposa, jamás dejó la música.

Se casó cuando tenía 21 años de edad con el oftalmólogo Roberto Bracamonte, con quien procreó cuatro hijos. Uno de ellos, heredó ese talento y ahora es un excelente pianista y cantante, quien tiene dirige un coro en Fischamend, Austria, su nombre es Numa.

Otro de sus hijos Roberto, es médico siquiatra infanto juvenil; José Enti es traductor e intérprete y Tania Katina médica veterinaria, ellos son, sus cuatro mayores triunfos, dice.
para ti hijo, la luz más generosa,
para tu alma un himno de esplendente amor
para tu vida toda poesía y calor


Sus estudios de música

Sus estudios de piano los desarrolló con profesores europeos radicados en El Salvador, también en el Conservatorio Nacional de Música de Guatemala y finalmente en el Arte de Mozart de Roma, Italia, donde estuvo becada cuatro años.

A los 14 años de edad, se graduó como pianista en Guatemala. Siendo una niña, acompañó en el piano a violinistas y chelistas que venían de Europa a dar conciertos al país.

A los 16 años trabajaba mucho en la YSU, y a los 19 años era mencionada en los medios locales e internacionales, “como una de las mejores esperanzas del arte musical salvadoreño”.

Bracamonte, también estudió arte dramático en la Universidad de El Salvador y formó parte del Teatro Universitario, uno de sus compañeros fue el poeta Roque Dalton, “a la salida nos íbamos juntos porque vivíamos cerca.

“Él era un hombre muy sensible, una vez me dijo que si él tuviera sensibilidad, fuera un gran poeta, no sé porque dijo eso, si él era un gran poeta”, dice la maestra.

Varios recitales
América Valencia Bazzaglia de Bracamonte, cuenta con diez álbumes en los que se visualizan sus años como pianista. Su historia musical, habla que ofreció un poco más de mil 500 conciertos en países como México, Italia y Centroamérica. En El Salvador, tocó en el Teatro Nacional y en otras salas del país, así también, dio conciertos por radio y televisión nacional.
Para liberar tu alma y liberar al mundo
fuerza, resistencia, energía, valor
paciencia, constancia y un creciente amor
derramado a torrentes para seguir el rumbo…


A Bracamonte, se le conoce como la primera mujer en “atreverse a ir a una cárcel a tocar el piano e ir al Hospital Rosales a ofrecer su música a todos los enfermos”, se lee en uno de los periódicos que ella guarda en sus albunes.

Aún cuando ya no ofrece conciertos a nivel nacional e internacional, sigue tocando el piano con la misma intensidad y pasión que hace 60 años.

Desde hace 12 años, labora en la Universidad de El Salvador como maestra de piano, lo cual la llena de satisfacciones y alegrías.

Su labor como maestra de piano, la comenzó cuando tenía 14 años de edad.

“Para mí, este espacio en la UES es como un conservatorio, donde los alumnos estudian y conocen los métodos de los grandes maestros”.

Con ella, el alumnado aprende solfeo, rítmica, armonía e historia de la música.

También poemas
Bracamonte ha escrito un libro en prosa denominado “Jesucristo en América”. De niña ganó varios concursos de poesía, varios de sus poemas han sido publicados en algunos periódicos del país.

Octubre está, bendigo su presencia
Aunque no sé por qué, pero lo hago
Me atrae aquel recuerdo, casi vago
De una vida de amor que fue a la ausencia…

Jamás voy a dejar de amar la vida
Desde la infancia dulce a la que hoy tengo;
No podría olvidarme de que vengo
De jugar en octubre sin caídas…

Ya que todo cambió: mi pensamiento
Y el corazón como mi ser entero,
La presencia de octubre es un aliento;

Aliento del amigo verdadero
Que me vuelve feliz y me recreo,
Jugar con él, lo hice, veo

También cuenta con más de 500 canciones de cuna para niñas y niños, donde “expreso los sentimientos de una madre hacia sus hijas e hisjos”. Bracamonte, quien nació en San Salvador el 18 de mayo de 1940, se retirará de la UES dentro de dos años.

Posterior a su retiro, algunos de los planes de América Valencia Bazzaglia de Bracamonte son, publicar y trabajar una serie de poemas inéditos, algunas canciones y escritos sobre música de su autoría.

En estos momentos, “les puedo asegurar que vivo en alegría y felicidad, estoy completando mis ciclos de vida, me acompaño de dulces recuerdos, separo situaciones pasadas de problemas, cerrando el ayer para poder abrir el hoy que me falta vivir”.


Si muero, díganle, hasta que entienda,
al dulce dueño mío, que esperarlo con tanto amor
fue para mí lo más hermoso.


Bendije el bien de su presencia en la tierra, en
donde pido luz y suavidad para él.


Me duele tanto pensar en no llegar a vivir para
entregarle lo que para él ha venido naciendo en mí.


Hijo!, no creas, sino que fuiste el motivo de mí alegría
por la cual elevé mi alma hasta Dios.



Haydeé Chicas: “a partir de mi detención y posterior liberación, nada ha sido normal en mi vida”

Por: Roselia Núñez

"Desde que fui liberada, estoy siendo perseguida por personas vestidas de civil, a la salida de mi casa siempre hay un carro sospechoso que me sigue, ya sea al trabajo, a la universidad o hacia donde sea. Dentro de la universidad unos hombres me han seguido dos veces, lo cual me da mucho miedo y a la vez enojo”.


El anterior, es un relato de Haydeé Chicas, periodista de la Asociación para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES), capturada el 2 de julio en Milingo, jurisdicción de Suchitoto, Departamento de Cuscatlán, mientras grababa la captura de miembros de CRIPDES quienes se dirigían a participar en una protesta social realizada contra la descentralización del agua, que sería anunciada por el Presidente de la República Elías Antonio Saca.

A veces, me siento mal porque “para mi familia y amistades es una carga, ya que tienen que andarme cuidando siempre”. En ese sentido, “quiero denunciar la persecución de la que estoy siendo objeto y al mismo tiempo pido se me deje tranquila, ya que no tengo nada que ver con la política del país, que lo único que han hecho es sacar raja política del caso de Suchitoto”, dice.

El día de la captura
Haydeé Chicas, quien al momento de a captura se encargaba de las comunicaciones en CRIPDES, estuvo recluida 22 días en el Centro Penitenciario, Cárcel de Mujeres ubicado en el Municipio de Ilopango, San Salvador, acusada de actos de terrorismo.

Ella recuerda que el día de la captura iban camino a Suchitoto a participar en un foro sobre el agua cuando se encontraron con un retén en el que estaba la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), “nos dijeron que no podíamos pasar porque más adelante había una manifestación, a los lejos, observamos un helicóptero, donde supuestamente estaba la manifestación”.

Después de dos horas, habilitaron el paso y “nos dijeron que todo estaba bien, que podíamos seguir… pero después de un rato la policía nos comenzó a perseguir, minutos después nos atravesaron el carro patrulla, saqué la cámara y comencé a filmar el arresto de dirigentes de CRIPDES con quienes yo viajaba y también a me capturaron”.


Al momento del arresto, Chicas portaba su carné de identificación como periodista, una cámara de foto y una vídeo. “Cuando nos detuvieron, nunca nos dijeron cuál era el delito y tampoco nos leyeron nuestros derechos”.

Según Chicas, hasta que llegaron a Cojutepeque ese día a la 1:00 de la tarde, les explicaron que estaban detenidos por desórdenes públicos y en los Tribunales Especiales, que estábamos acusados por actos de terrorismo”, dice.

El día sábado 7 de agosto, la jueza Ana Lucila Fuentes de Paz del Tribunal Especializado de San Salvador, decretó que Haydeé Chicas debía permanecer detenida durante tres meses en el Centro de Readaptación para Mujeres de Ilopango, junto a las otras cinco personas de CRIPDES, también acusadas de Actos de Terrorismo (los otros siete hombres capturados, debían permanecer en el penal de Mariona).

Liberada el 23 de julio
Haydeé fue liberada el 23 de julio de 2007, bajo medidas sustitutivas, lo que indica, que el proceso continúa en los juzgados especiales. Las medidas sustitutivas incluyen, no cambiar de domicilio, no salir del país y acudir cada quince días a los juzgados a firmar, hasta que el Juez de Sentencia les de sobreseimiento o nombre inocentes de forma definitiva a los procesados.

En aquel momento, el Procurador de la República Óscar Luna, calificó esta situación de delicada “porque los liberados, aún fuera de la cárcel continúan siendo procesados por actos de terrorismo hasta que se realice la audiencia, donde se podrían presentar pruebas de cargo o de descargo”, dijo.

De acuerdo a Chicas, el miércoles 19 de septiembre pasado, la Fiscalía General de la República, presentó una carta al Máximo Tribunal de Justicia de El Salvador, en la cual pide seis meses más para investigaciones, ya que hasta la fecha no tiene pruebas contra los 13 acusados, quienes deberán continuar cumpliendo con las medidas sustitutivas.

Apoyo de sus colegas
Posterior a la captura de las 14 personas en Suchitoto y de conocer que entre ellas se encontraba la periodista Haydeé Chicas. A nivel nacional e internacional muchas instituciones relacionadas con el quehacer periodístico, dieron muestras de apoyo y solidad hacia la colega.


Entre estas la Asociación de Reporteros Sin Fronteras, Comunicadores Unidos por la Libertad de Expresión, Diario Co Latino, Asociación de Radios Participativas de El Salvador, la Asociación de Periodistas de El Salvador y la Asociación de Estudiantes de Periodismo.

El Movimiento de Comunicadores Unidos por la Libertad de Expresión, consideró a través de un comunicado, que “este caso sienta un mal precedente para la sociedad civil salvadoreña y en especial para las y los periodistas, porque esto indica que debemos hacer periodismo a favor de las políticas del gobierno o de lo contrario seremos reprimidos por este”.

La captura de la compañera periodista pone en peligro “la libertad de expresión y la libre circulación de la información, ideas y conocimiento, pilares del desarrollo”, como lo señaló Koichiro Matsuura, Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el 3 de marzo, en el marco del 13º Aniversario de proclamación del Día Mundial de la libertad de Expresión, se leía en el comunicado.

Fueron 22 días de constantes presiones solicitando la pronta liberación de la periodista salvadoreña, capturada (con una cámara de vídeo y fotos), cuando grababa la detención de los otros tres funcionarios de CRIPDES.

El procurador calificó en esa oportunidad, la captura de Chicas como "un grave mensaje a la población porque esto atenta contra los derechos fundamentales de comunicación, expresión, así como el derecho a informar".

Él ha dicho, que en el caso de Chicas, "va implícita la violación a la libre expresión, ya que al momento de su captura, estaba cumpliendo el deber de informar y en ese sentido, se está violentando el derecho a la libertad de expresión, información y prensa".

En qué fase está el proceso
Para conocer sobre el caso de la periodista Chicas y de los 13 procesados por actos de terrorismo (según la jueza Ana Lucila Fuentes de Paz del Tribunal Especializado de San Salvador), conversamos con el Licenciado Juan Carlos García, abogado defensor de los miembros de CRIPDES.

De acuerdo al Licenciado García, “el proceso se encuentra a expectativas de la acusación que va a presentar la Fiscalía General de la República, para posteriormente hacer los señalamientos en la audiencia preliminar”. Inicialmente, la audiencia estaba programada para el mes de octubre.

Sin embargo, la Fiscalía solicitó a la Cámara Especializada de Sentencia, seis meses de prórroga para investigación. Ésta le ha otorgado tres meses y al mismo tiempo ha fijado la fecha de la audiencia preliminar para el 8 de febrero de 2008.

El Comité de Familiares de Presas y Presos Políticos de El Salvador, ha calificado a través de un comunicado a dicha petición, como una muestra de que la Fiscalía no tiene pruebas para sostener las acusaciones contra los 13 procesados.

En los tres meses (a partir de julio de 2007) que les dio el Tribunal Especializado, la Fiscalía no ha podido probar “los supuestos actos de terrorismo y lesiones por los que capturó, torturó y enjuició a nuestros familiares, porque son falsas, inexistentes y arbitrarios”, apunta el comunicado.

Mientras tanto, los 13 procesados tienen que continuar con las medidas sustitutivas que incluyen, ir cada 15 días al Tribunal Especializado a firmar, no salir del país y no cambiar de domicilio. “Generando así la injusta zozobra que agobia a todas y todos los procesados y a nuestras familias”, finaliza el comunicado.

Trabajo de los abogados defensores
Durante todo este tiempo, los abogados defensores han estado recogiendo testimonios, vídeos y fotografías que van encaminadas a desvanecer los delitos por los que están siendo procesadas las personas de CRIPDES y el resto de procesados.

Hay pruebas testimoniales que arrojan que la captura fue arbitraria y que ellos no estaban cometiendo ningún delito al momento de la captura. Pruebas de video “en los cuales no se ve a ninguna de estas personas tirando piedras, lanzando palos o agrediendo a algún ente policial y mucho menos agrediendo a funcionarios públicos que se encontraban en la zona”.

Lo que buscamos, dice el Licenciado García es que todas y todos los procesados sean “sobreseídos de forma provisional o definitiva”, ya que no existen “elementos suficientes para que se acredite la existencia de actos de terrorismo” a todos los procesados. Con el sobreseimiento, “inmediatamente cesarían todas las medidas cautelares que tienen estas 14 personas”.

Pruebas contra Haydeé
En el caso de la periodista, la única prueba que existe “es una declaración del policía captor, quien manifiesta que fue agredido y que ella, era una de las personas que estaban tirando piedras y obstaculizando las calles”.

Para el abogado, si bien el testimonio de un agente policial tiene algún tipo de valor como testigo dentro del proceso “el valor no es absoluto por ser un policía captor”, además dice, lo que el agente pueda manifestar, tampoco se enmarca dentro del delito por el cual están siendo procesadas las personas.

Respecto a las pruebas para todos los acusados de actos de terrorismo, la Fiscalía ha presentado pruebas de forma global, no individual. Las pruebas de la Fiscalía incluyen “testimonios genéricos de los desórdenes, un vídeo donde se ven a personas obstaculizando las calles y un video donde se mira a la policía atacando a las personas con gases lacrimógenos, tras una supuesta revuelta”.

¿Qué puede suceder en esa audiencia?
El abogado defensor dice, que una vez presentado el proceso se va a determinar si este caso puede pasar a una vista pública o no. Todo depende, “de lo que la fiscalía presente y lógicamente de las pruebas que nosotros podamos contrarrestar”, dice.

Si el caso pasa a una vista pública, será un Tribunal de Sentencia Especializado el que se encargará de seguir “el juicio final de todo este proceso”, pero esperamos que todo el grupo sea sobreseído definitivamente, agrega el abogado García
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Lil Milagro Ramírez: Fundadora del grupo armado Resistencia Nacional


Por: Roselia Núñez



Lil, es una joven de ideología y accionar revolucionario, que a raíz del asesinato del poeta Roque Dalton en 1975, se separa del Ejército Revolucionario del Pueblo ERP y pasa a fundar, junto a un grupo de compañeras y compañeros, la Resistencia Nacional, RN.

Ella conoce a Roque en los años 70, con quien mantiene una relación amorosa cuando ambos se encontraban en la clandestinidad. Una madrugada de agosto de 1976, un año después de la muerte de Roque, Haydée (uno de los seudónimos de Lil) es capturada en San Antonio del Monte, Sonsonate. 

Ana Guadalupe Martínez en el libro “las cárceles clandestinas”, da testimonio de haber visto en esos días a Lil en la Policía de Aduana de Sonsonete, esposada en una cama, con señales de golpes en la cara. Luego, es trasladada a la Guardia Nacional, hasta su muerte, el 17 de octubre de 1979. 

El día de la captura, hubo balas. “Una de ellas le pegó un rozón en la cabeza, causándole un ligero desvanecimiento; cayó al suelo al lado de una cuneta. Cuando la llegaron a recoger, la arrastraron como si fuera un cadáver. Por eso los vecinos que estaban viendo, al día siguiente declararon que una joven desconocida había sido muerta en el enfrentamiento”. 

Torturas 
El informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, menciona que Lil junto a tres personas más, se encontraban en la Guardia Nacional desnudos en las celdas, y que su alimentación diaria consistía en cuatro tortillas de maíz seco, dos por la mañana y dos al mediodía, con aproximadamente 25 gramos de frijoles y cinco gramos de queso una vez por semana.

Durante los día iniciales a su captura es mantenida vendada, esposada de pies y manos en una cama metálica y completamente desnuda. En tres ocasiones es interrogada con el auxilio de pentonal (suero de la verdad) y ante la presencia de un médico. 

Pero también se le aplica la “capucha”, sostiene el informe. Según Martínez, todo el tiempo que Lil pasó en la Policía de Aduana, estuvo amarrada de un pie a la cama con cadena y candado. Los primeros días, la golpearon , le apretaron los senos y todo para que reconociera su participación en el ERP. 

Su nombre completo 
Su nombre completo es Lil Milagro de la Esperanza Ramírez Huezo Córdova. La poeta revolucionaria, realiza sus estudios de secundaria en el Instituto Cervantes e ingresa a la UES a estudiar Derecho en 1963.

Sus madre, la señora Tránsito Huezo Córdova de Ramírez. Lil es la segunda de dos hermanas y un hermano. 

El más pequeño de sus hermanos, de nombre José Napoleón, vive en El Salvador. Su madre y dos de sus hermanas, viven en el extranjero. Su padre ya falleció Lil, era de constitución mediana, nariz aguileña, tez blanca, cabello alisado, ojos claros audaces y serenos, labios delgados. “Sabía vestir de acuerdo a su edad, pero sabía pensar en desacuerdo con sus años”. 

Entre sus aficiones estaba tocar guitarra, piano, recitar y escribir poesía. Incluso hay poemas infantiles dice la Licenciada Miriam Medrano, quien la conoció cuando ambas eran estudiantes de Derecho. 

También recuerda que era vegetariana y que de pequeña practicaba yoga junto a su madre, quien estudia la teosofía. 

Lil clandestina 
Inicia como dirigente de la Juventud Democrática Cristiana en el año de 1966, su formación siempre fue de corte socialcristiana. Más tarde sería influida por la teoría marxista.

En 1970 cuando recién había egresado de la Facultad de Derecho, muy decidida, abandona su hogar en San Jacinto, donde vivía con sus padres, ambos maestros, recuerda la Licenciada Medrano. Así comienza su vida como clandestina y en 1972 aparece en “EL Grupo”. 

Dagoberto Gutiérrez en el libro “Nadie Quedará en el Olvido”, menciona que en esos momentos la prensa informaba de una “guerrillera serena que se retiraba tranquila y disparaba segura”. A su compañera, un arma cuarenta y cinco de cacha plateada, la llamaba de cariño “Santa Sofía de la Piedad”. 

Gutiérrez, la describe en su libro como la jefa guerrillera, maestra del pensamiento e instructora de la paciencia, que amaba la poesía por encima de todo, la revolución fue su sueño y desvelo y el socialismo su utopía más segura. 

Datos de Lil 
- Poeta revolucionaria, egresada de Derecho de la Universidad de El Salvador 
- Vegetariana
- Tocaba guitarra y piano 
- Lectora asidua - Nació el 3 de abril de 1946 
- Estudió la secundaria en el Instituto Cervantes - Clandestina desde 1971
- Capturada en Sonsonate en 1977 en una casa de la Resistencia Nacional - Hay un poemario de ella publicado en el 2003 por el Departamento de Letras titulado “Del Hombre del tiempo y del amor” - Algunos documentos recuperados son cartas de toda su militancia, correspondencia en la clandestinidad, cartas y reproducciones de éstas que transcribía a máquina, fotografías, etc. 

Fuentes Licenciada Miriam Medrano, Docente del Departamento de Letras Libro: “Las Cárceles Clandestinas” de Ana Guadalupe Martínez Libro: “Nadie quedará en el olvido” de Dagoberto Gutiérrez

Los derechos fundamentales de la humanidad son letra muerta: Rutilio Grande

Por: Roselia Núñez


El 12 de marzo de 1977 fue asesinado el párroco de Aguijares, Rutilio Grande, considerado el precursor de las ideas libertadoras adoptadas por Monseñor Romero.


La vocación de servicio del padre Grande era el pueblo, entendido por él como las mayorías oprimidas. Desde el Evangelio nunca cesó de denunciar las opresiones e injusticias. Rutilio fue profesor y director de las experiencias pastorales. Dirigió a los seminaristas en “misiones” por los pueblos.

Una de las clases que más le gustaba enseñar era la Constitución de la República, desde donde denunció las violaciones a la constitución y a los derechos fundamentales de la humanidad. Esto es “letra muerta” exclamaba molesto.

Sus debilidades y enfermedades pasaban a un segundo plano, dando paso al profeta que denuncia desde el Evangelio y apoyando a la ciudadanía que reclama el cumplimiento de la Constitución de la República.

Rutilio Grande García, nació en el Paisnal, San Salvador, el 5 de julio de 1928. Hijo de Salvador Grande y Cristina García de Grande, quien murió cuando él tenía cuatro años de edad.

A partir de entonces quedó al cuidado de su abuela, una mujer religiosa a quien Rutilio “le atribuyó la responsabilidad de haber sentado las bases de su espíritu piadoso y su vocación al sacerdocio”.

El padre del párroco Rutilio fue un hombre económica y políticamente muy importante en la Villa del Paisnal, de donde además, fue alcalde durante muchos años y en diversos períodos.

Su formación eclesiástica
Sus estudios en el Seminario San José de la Montaña los inició a la edad de 13 años. En 1945, entró en el noviciado de los Chorros en Venezuela.

Dos años después, ya con 19 años de edad, pronunció sus votos perpetuos y privados de pobreza, castidad y obediencia, según las costumbres y los derechos de la Compañía de Jesús.

En 1960, se ordenó de sacerdote en España y regresó a El Salvador para incorporarse al Seminario San José de la Montaña donde se desempeñó durante dos años como Prefecto (tutor) de estudios y Prefecto de disciplina del seminario menor y profesor de latín, castellano, geografía e historia.

Se considera que el mayor aporte al seminario fue la introducción de dinámicas de grupo entre seminaristas debilitando el sistema tradicional verticalista. En octubre de 1953 fue trasladado a Oña, España, donde estudió la Licenciatura en Filosofía.

En 1956 comenzó en ese país, sus estudios de teología. Su preparación como jesuita la finalizó oficialmente en Córdova, España en 1963. Hizo sus últimos votos el 15 de agosto de 1964. Un año después se incorporó de nuevo al seminario.

El padre Rutilio se encarga de la parroquia del señor de las Misericordias de Aguilares en septiembre de 1972, aunque él hubiera preferido realizar sus experiencias pastorales en otro lugar.

Desde su llegada a Aguilares realizó un trabajo pastoral extenso, ahí creo permanentemente Comunidades Eclesiales de base y “fue muy querido entre los campesinos”.

Su asesinato
El asesinato del párroco, sucedió cuando se dirigía a El Paisnal a celebrar la Eucaristía, acompañado de Manuel Solórzano de 72 años y Nelson Rutilio Lemus de 16.

Ellos fueron emboscados y ametrallados, mientras atravesaban unos campos de caña. El informe de la Secretaría de Prensa del Arzobispado de San Salvador, indica que eran las 5 de la tarde del día 12 de marzo de 1977.

El reconocimiento de las cadáveres fue realizado por un médico forense a solicitud de las autoridades eclesiásticas.

El informe forense indica que los disparos se hicieron desde el frente, un lado y desde atrás con un arma marca Mantzer de uso policial.

Las balas blindadas de 9 milímetros atravesaron por la derecha el maxiliar y el cuello de Rutilio, rompiéndole la cabeza.

Varios disparos le atravesaron la región lumbar. Otros se introdujeron en los glúteos izquierdo y derecho.Según el informe fueron unos 12 disparos, todos ellos mortales, excepto el del pie, hechos por tiradores expertos desde una distancia de 15 ó 18 metros.

En el libro Rutilio Grande, Mártir de la Evangelización Rural, se destaca que fue víctima de la injusticia y la violencia institucionalizada que predominaba en El Salvador en los años 70.

El boletín del Arzobispado de 1977, menciona que Rutilo, sin lastimar y violentar a sus fieles en la práctica de su religión popular, fue formando una verdadera comunidad de fe, esperanza y amor, haciendo conciencia de la dignidad de las personas, de sus derechos fundamentales y también de su promoción humana integral.

Escrito para "La Gazeta Universitaria" de la Universidad de El Salvador, del 30 de marzo de 2005.

Prudencia Ayala, primera aspirante a la Presidencia de la República Salvadoreña

Por: Laura Molina

El hablar de mujeres notables en la historia de El Salvador, obliga a hablar de Prudencia Ayala, una mujer de carácter humilde que en 1930, sin ninguna preparación
académica pero consciente de sus derechos como mujer, retó al sistema social político de su tiempo al lanzarse como candidata a la Presidencia de la República en representación del Partido Unionista.

Su lanzamiento como candidata ha marcado la historia en el país, porque lo hace cuando la legislación salvadoreña no reconocía a la mujer como ciudadana, convirtiéndose así en la primera mujer en El Salvador e Hispanoamérica en optar a esa investidura.

Su plataforma estaba orientada básicamente a defender los derechos de la mujer e incluía aspectos como el apoyo a los sindicatos, la honradez en la administración pública, la limitación de la distribución y consumo del aguardiente, el respeto por la libertad de cultos y el reconocimiento de los hijos ilegítimos.

Prudencia estaba consciente de que su candidatura era imposible, luego que la Corte Suprema le negó el derecho a la postulación presidencial, aunque su gesto sentaría un precedente histórico que abriría el camino hacia la conquista de los derechos de la mujer.

No pudo concretar su inscripción como candidata a la presidencia, pero el Comité de Señoras siguió con la campaña de dignificación de la mujer y en 1938 la mujer comienza a figurar en la política nacional cuando el gobierno del Coronel Oscar Osorio, acepta un acuerdo de la Asamblea que señala que la mujer salvadoreña podía emitir su voto como ciudadana.

Los frutos de este movimiento comienzan en 1932 cuando la constitución establece el derecho a votar únicamente a las mujeres con un alto grado académico y que estuvieran casadas. Aunque esto era un paso importante, la inconformidad persistía y es hasta 1950 que la Constitución de El Salvador otorga la igualdad para ambos sexos.

Prudencia, su vida
Las fuentes apuntan que Prudencia Ayala nació entre 1885, 1890 ó 1901 por lo que no hay una fecha definida del año y el lugar de nacimiento, pero se conoce que en la zona occidental del país.

Ayala fue una mujer de lucha continua y combativa que amparada en el artículo 120 de la Constitución Liberal de 1886, pedía su reconocimiento y calificación como ciudadana. Además, se destaca como una de las principales mujeres gestoras del sufragio femenino y que abrieron el camino de la lucha por la igualdad de derechos que sigue vigente hasta hoy. Hija de Aurelia Ayala y de Vicente Chilet, Ayala de oficio costurera, logró estudiar hasta segundo grado por las limitaciones económicas de su familia.

Durante su vida, sobresalió por tener un verdadero liderazgo y en corto tiempo se ubicó como una luchadora y defensora de los derechos cívicos de la mujer salvadoreña. Su oposición a la desigualdad entre hombre y mujeres le salía del interior, tanto que a sus 16 años escribió “no todos los hombres titulados llevan bastón. Yo lo llevaré como insignia de valor en el combate contra los ingratos que adversan mi amor, mi ideal, la vida que llevo”.

Muy joven muestra un especial talento hacia la literatura y su lucha por los derechos de la mujer. Bajo el seudónimo de “Esperanza de la Espiga”, escribió y publicó en el Diario de Occidente los libros “Inmortal, Amores de Loca”, en 1925 y “Payaso Literario en Combate” en 1928.

Ayala estuvo en la cárcel
Prudencia Ayala fue encarcelada en febrero de 1919 por lanzar críticas contra el alcalde de la ciudad de Atiquizaya. Posteriormente viaja a la ciudad de Guatemala donde es procesada y encarcelada por participar en la planificación de un golpe de Estado contra Estrada Cabrera en 1921.

Considerada como la primera líder política de El Salvador, murió el 11 de julio de 1936 en San Salvador. En honor a su visión reivindicativa de los derechos de la mujer, el 6 de marzo de 2003 la Alcaldía de San Salvador nombró a la 4ª Avenida Norte y Sur con el nombre de Prudencia Ayala por ser una mujer visionaria que marcó el camino de sus reivindicaciones en este siglo.

Esta calle comprende la 9ª calle oriente hasta el bulevar Venezuela. La petición de nombrar algunas calles de mujeres destacadas fue realizada por la Consejería de la mujer de la Alcaldía de San Salvador.

Nota: Escrito para se publicado en la Gazeta Universitaria del 15 de marzo de 2004.

Mélida Anaya Montes: educadora y revolucionaria por vocación

Por: Roselia Núñez

Hablar de Mélida Anaya Montes, significa destacar su papel como profesora,secretaria general de ANDES 21 de junio y segunda al mando en 1983, de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí, FPL.

Como docente, se desempeñó en diversos centros educativos de Zacatecoluca y San Salvador y también ejerció en la Universidad de El Salvador, de donde obtuvo el doctorado en Ciencias de la Educación.

Mélida Anaya Montes, nació un 17 de mayo de 1929 en Santiago Texacuangos, Departamento de San Salvador. Desde su infancia quería ser maestra y con grandes esfuerzos económicos culminó sus estudios en una escuela situada a dos kilómetros de su casa.

Su preparación como maestra la continuó con la ayuda de un pariente de su padre que vivía en la capital, hasta graduarse con éxito en octubre de 1943.

Como docente, se desempeñó en centros educativos de Zacatecoluca y San Salvador, de donde obtuvo el Doctorado en Ciencias de la Educación en 1970.

A partir de los años 60, fue reconocida por su lucha reivindicativa gremial. En 1965 y bajo los postulados de Mélida fue creada la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños, ANDES 21 de junio, de la que fue Secretaria de Conflictos y Secretaria General en los años 60 y 70.

En 1968 es una de las máximas dirigentes de la primera gran huelga magisterial salvadoreña. Para ella, el papel de los docentes y del sistema educativo del país, debía estar encaminado a convertir a la persona en crítica y actuante dentro de la sociedad. De ahí su lucha por la reforma educativa bajo la permisa de que la educación debía ser utilizada como un factor liberador del individuo.

La lucha en el magisterio, encaminada a mejoras salariales, laborales y respeto de su dignidad como persona, iban acompañados de reivindicaciones más amplias como resolver antes, los problemas del país, como la falta de libertades, de organización y de un proyecto político que trascendiera los límites del modelo dictatorial y militar de la época.

La comandante “Ana María”
Perseguida por el régimen militar, en 1971 se enlistó a las filas de las Fuerzas Populares de Liberación Farabundo Martí FPL, donde fue conocida por el seudónimo comandante Ana María.

En el libro con la Mirada en Alto de Marta Harnecker, quienes la conocieron explican que cuando ella se incorporó a la organización, lo hizo “porque le pareció correcto” el planteamiento político militar, la estrategia y la táctica integradora de todas las formas de lucha que contribuyeran al avance de la revolución y al desarrollo de las fuerzas del pueblo.

Sin dejar su puesto como Secretaria General de ANDES 21 de junio, en el segundo semestre de 1974 y como cuadro de las FPL, pasó a formar parte de la primera Comisión Nacional de Masas.

Atendió la subcomisión nacional magisterial y unos meses más tarde la subcomisión nacional del Bloque Popular Revolucionario.

Luego comprendió la necesidad de unir los destinos del magisterio y de las masas populares con los intereses y el futuro de los trabajadores. Desde el inicio, se incorporó a todo tipo de tareas clandestinas, iba armada a pintar muros, a dar seguridad y a realizar observaciones de objetivos.

Estuvo en el Cerro Guazapa durante la ofensiva final, impulsada por el FMLN en 1981.

Visión política
Salvador Sánchez Cerén, uno de los líderes políticos del país que conoció a la comandante, la describe como una persona con visión política y teórica que en ningún momento dudó, si era necesario, tomar el camino de la lucha armada para cambiar y hacer la revolución.

Para Cerén, es la Comandante Ana María quien contribuye en la unidad de las organizaciones político militares, de ahí el acercamiento inicial entre las FPL y el Partido Comunista con el resto de las organizaciones que luego conforman el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN.

A partir de ahí, es considerada una de las gestoras con visión integral, de considerar la lucha diplomática y el diálogo. Rechazaba el enfoque militarista por si solo.

Las ideas de ella eran muy diferentes a las de Cayetano Carpio, Marcial, fundador de las FPL en 1970 y primero al mando de este grupo clandestino en 1983, lo que generó pugna de poderes y llevó a un grupo de fanáticos, seguidores de Marcial, a asesinar a Mélida cuando se encontraba en Nicaragua, en marzo de 1983.

Este, al ser delatado por los autores del crimen, se suicida en abril del mismo año. Los restos de la Doctora Mélida continúan aún en tierras nicaragüenses debido a la ausencia de familiares que reclamen la repatriación de los mismos.

A 21 años de su asesinato, Sánchez Cerén considera que la gran enseñanza que dejó la comandante fue la necesidad de fortalecer la unidad de la izquierda y de ésta con los intereses de la mayoría de la sociedad.
Escrito para ser publicado en "La Gazeta Universitaria" de la Secretaría de Comunicaciones de la Universidad de El Salvador, el 31 de abril de 2004.

Algunas fechas para recordar


Texto por: Roselia Núñez


30 de julio de 1975
La masacre a estudiantes sobre la 25 avenida norte (ahora mártires del 30 de julio) ocurrida en 1975 y que dejara una veintena de personas muertas y centenares de heridas, es una fecha inolvidable entre estudiantes de la comunidad universitaria.

El recordar esta fecha ayuda a fortalecer la memoria e historia en aquellas personas que no conocemos el pasado de la Universidad y sus miembros, llámense estudiantes, docentes, trabajadores y autoridades.

19 de julio de 1972
En ese sentido, es necesario que se recuerden otras fechas no menos importantes para la comunidad universitaria, como la intervención militar del 19 de julio de 1972, en donde hubo arrestos de estudiantes, docentes y autoridades, incluyendo al entonces Rector Rafael Menjívar, al fiscal Luis Arévalo y al Decano de la Facultad de Ciencias y Humanidades Fabio Castillo.  El presidente del país, era el Coronel Arturo Armando Molina.

Otra intervención
El 26 de junio de 1980, la Universidad de El Salvador fue intervenida militarmente. En esta ocasión el alma mater estuvo cerrada hasta el 22 de mayo de 1984.  Personas testigas aseguran que eran las 11 de la mañana cuando miembros de la Fuerza Armada ingresaron a la UES, desalojaron edificios e hicieron que estudiantes, personal administrativo y autoridades se tiraran al suelo.

El informe de la Comisión de la Verdad sostiene que durante esa intervención, hubo entre 22 y 40 personas asesinadas y destrucción de las instalaciones del alma mater.

Asesinato de intelectuales
Hay otros hechos como la muerte del Decano de la Facultad de Economía, Doctor Carlos Rodríguez, ocurrida el 16 de septiembre de 1978.
 
El Licenciado Rodríguez fue asesinado un día después de haberse opuesto a que el estudiantado fuera golpeado por la guardia que mantenía el poder de las instalaciones de la universidad a través del denominado Consejo de Administración Provisional de la Universidad de El Salvador, CAPUES.

Este grupo de profesionales entró a dirigir el alma mater, posterior al asesinato del rector Carlos Alfaro Castillo, asesinado el 16 de septiembre de 1977. Él había sido nombrado Rector, por el entonces presidente Arturo Armando Molina, impuesto a través de un fraude electoral en 1972, orquestado por el Partido de Conciliación Nacional, PCN.

Es importante recordar al Rector Félix Ulloa, atacado el 28 de octubre de 1980 cuatro meses después de la intervención militar. Él murió un día después y según algunas fuentes, su asesinato fue por la continuidad que él dio a las actividades académicas de este centro de estudios, aún fuera del recinto universitario y es que durante el cierre ésta funcionó en locales alquilados.

Otras fechas
Hay otras fechas como la golpiza al Rector Napoleón Rodríguez Ruiz ocurrida en 1960, durante la presidencia de José María Lemus, quien sufría presiones del estudiantado porque el 19 de agosto de ese año, había probado la “Ley de Reuniones Públicas” que prohibía como su nombre lo indica, concentraciones masivas en parques y calles.

Continúan los cierres
Esta vez fue el 12 de noviembre de 1989, un día después de la ofensiva militar “Hasta el tope”, lanzada por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El gobierno aseguró que de la UES se generaban los ataques hacia las fuerzas militares, que en esos días atacaron a habitantes de la comunidad La Fosa, acusada de ser una fuente humana “de personas guerrilleras”.

El campus fue entregado a las autoridades universitarias, en mayo de 1990.  Son muchos los sucesos, las personas muertas y las heridas que aún no sanan, y sería idóneo continuar la búsqueda de información que ayude a fortalecer la memoria e historia de los sucesos que han envuelto al alma mater en sus más de 175 años de existencia. (La UES fue fundada el 16 de febrero de 1841).

Fuente: Santuario, documental producido por la Secretaría de Comunicaciones de la Universidad de El Salvador.

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Memorias del 30 de julio de 1975


Redacción: Roselia Núñez

Todo comenzó la noche el 25 de julio de 1975, cuando miembros del ejército salvadoreño del Presidente Arturo Armando Molina ocuparon las instalaciones del Centro Universitario de Occidente, CUO (una de las doce facultades de la Universidad de El Salvador, UES, ubicada en el Departamento de Santa Ana).

El objetivo era suspender los preparativos para el desfile bufo, que tradicionalmente el estudiantado realizaba cada 26 de julio. En Santa Ana ese día se celebraban las fiestas patronales y el sector estudiantil acostumbraba unirse a los festejos con el desfile bufo como medio de expresión crítica al gobierno de Molina.

Como forma de protesta a la ocupación militar del CUO que representaba una violación a la autonomía universitaria, el estudiantado de la UES en San Salvador convocó a una asamblea en la que establecieron llevar a cabo una marcha el 30 de julio.

En esa asamblea, una estudiante manifestó tener información que la marcha iba a ser reprimida por el ejército salvadoreño. Y en efecto, días antes el Ministro de Defensa, General Carlos Humberto Romero, había advertido que no iba a permitir ningún tipo de manifestaciones.

Aun con ese riesgo la marcha salió del parqueo de Ciencias y Humanidades de la universidad el miércoles 30 de julio a las 4:00 de la tarde, rodeando el Instituto Nacional General Francisco Menéndez, INFRAMEN, para incorporar estudiantes de secundaria que conscientes de la realidad apoyaban las luchas de esa época.

Hasta ese momento, la manifestación parecía normal, el grupo de estudiantes como en el resto de ocasiones iba ondeando sus pancartas al ritmo de sus acostumbradas consignas. De pronto, al interior de la manifestación, que formaba cuatro columnas (en igual número de bloques, incluyendo el de la zona occidental), desde el Externado San José hasta el puente a dos niveles sobre la 25 Avenida Norte, se comenzaron a escuchar disparos de armas cortas.


Posterior a ello, se sumaron los disparos de parte de la Guardia Nacional y de la Policía de Hacienda que con machetes y armas de fuego se hicieron presentes sobre la 3ª. Calle Poniente, lo que produjo la dispersión de la marcha, el estudiantado comenzó a buscar la salida.

Hubo quienes desesperadamente saltaron del puente, hacia lo que hoy se conoce como Alameda Juan Pablo II, otros, se fracturaron las piernas y quedaron tendidos sobre la calle.

Otro grupo llegó a refugiarse al hospital del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (antiguas instalaciones del ISSS), algunos fueron disfrazados como pacientes para que la Guardia Nacional no los identificara.

El personal médico y de enfermería del ISSS comenta que vieron unos 20 cuerpos entre personas heridas y muertas. No hay datos precisos, pero se menciona que hubo estudiantes que desaparecieron y un grupo que fue capturado por el ejército.

Aun cuando el personal médico del seguro intentó levantar a las personas heridas que se encontraban a orillas del hospital, la guardia no les permitió hacerlo, por el contrario a “culatazos” les hicieron retroceder.

Hubo estudiantes que llegaron asustados y heridos, posteriormente les evacuaron en ambulancias del ISSS. Otro grupo quedó ingresado en el hospital porque estaban gravemente heridos, algunos murieron en el hospital.

Otro grupo de estudiantes, al verse acorralados por las balas y machetes de la guardia y policía trataron de escalar el muro del Seguro, algunos lograron escapar, pero otros cayeron con heridas y muertos en manos de los militares.


Las fuerzas represivas, por su parte, llegaban con una tanqueta y continuaban su marcha sobre la 3ª Calle Poniente, abajo del puente en la calle Juan Pablo II, para evitar la presencia de personas, posteriormente llegó el ejército a levantar a las personas heridas y muertas, les arrojaron a los camiones y se retiraron, luego llegó el cuerpo de bomberos y lavó la sangre.

En menos de 20 minutos, las fuerzas militares se habían desecho de todas las pruebas que les incriminara con la opinión pública, no obstante, años después continúan vivos en la memoria de estudiantes y en la historia de la UES y del país.

Nota: Este artículo fue elaborado con base a testimonios de tres sobrevivientes y un testigo de los sucesos de la fecha.

Aún no existe una investigación científica que permita precisar el número real de personas muertas y desaparecidas el 30 de julio de 1975. Según el libro “AGEUS 25 años de lucha” y el Diario Co Latino de la época, algunos nombres de las víctimas son:

Personas muertas
Carlos Fonseca
Balmore Cortez Vásquez
Sergio Antonio Cabezas
Napoleón Orlando Calderón
Reynaldo Hasbún
Eber Gómez Mendoza
Roberto Antonio Miranda
José María López
Carlos Humberto Hernández
María E. Miranda
José Domingo Aldana

Personas lesionadas y golpeadas
Luis Antonio Villafuerte Castellanos
Mario López
Doctor Luis Coreas (quien recibió un impacto de bala mientras observaba desde el ISSS)

Personas desaparecidas
Morena Nolasco
Elizabeth Iraheta Milla
Julio César Velado
Guillermo Aparicio
Silvia Montano


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La masacre del 30 de julio de 1975 contra estudiantes de la UES

Por: Roselia Núñez

Testimonio de la Licenciada Mirna Perla (sobreviviente de la masacre a estudiantes de secundaria y de la UES en 1975) brindado en la universidad, durante la vigilia del 30 de julio en 2003.

El 25 de julio de 1975, las fuerzas militares del entonces presiente Arturo Armando Molina, intervinieron el Centro Universitario de Occidente de la Universidad de El Salvador, para evitar la realización de un show bufo, que los estudiantes desarrollaban cada 26 de julio, en vísperas de las fiestas patronales de Santa Ana y en el cual, éstos ridiculizaban al gobierno.

La intervención evitó que el grupo de estudiantes salieran ese día. En protesta el 30 de julio de ese año, los estudiantes del Campus Central organizan una manifestación que parte del estacionamiento de la Facultad de Humanidades, hacia el Parque Libertad. A esta se unen estudiantes de secundaria de San Salvador.

El estudiantado que marchaban de forma pacífica, es masacrado en las inmediaciones del puente a dos niveles, sobre la ahora calle mártires 30 de julio, a inmediaciones del Seguro Social.

Testimonio
La comunidad universitaria salió a la calle por la 25 Avenida Norte a decirle al régimen del país, que la Universidad de El Salvador estaba unida a través del FUERSA, el UR19, el FAU y toda la comunidad universitaria.

Estudiantes, docentes y sector administrativo marchamos por las calles de San Salvador para decirle al Coronel Arturo Armando Molina que el estudiantado universitario estaba defendiendo el derecho que la constitución ha consagrado para el pueblo salvadoreño, la educación superior.

A pesar que el General Carlos Humberto Romero, Ministro de Defensa nos había advertido a través de la radio, la televisión y con papeletas tiradas de un avión, que la universidad se atenía a las últimas consecuencias.

La decisión de salir
Fueron momentos difíciles discutimos mucho el grupo de estudiantes revolucionarios si salíamos, si aceptábamos que la dictadura pusiera una mordaza a la Minerva pero dijimos no, y dijimos vamos a desafiar al régimen porque tenemos una gran responsabilidad con nuestros orígenes.

Desde hace 500 años la comunidad pipil defendió estas tierras y no podíamos quedarnos en el recinto universitario, mientras la bota militar había invadido nuestro campus y por eso salimos, salimos con mucha alegría, con muchas pancartas, con muchos cantos y sobre todo con la razón de nuestra parte.

Llegaron las tanquetasCuando estábamos a la altura del Externado San José empezamos a ver las tanquetas que venían y los aviones que nos sobrevolaban en ese momento y decidimos cambiar de rumbo nuestra marcha que se dirigía hacia el parque Cuscatlán y que luego partiría hacia el Parque Libertad donde íbamos a realizar un mitin de protesta.

Pero, cuando doblamos a la altura del paso a dos niveles, vimos a la Policía y Guardia Nacional con cascos y gases lacrimógenos, venían disparando sus fusiles, empezaron ametrallar a las personas que encabezaban la marcha. Creímos que había que retroceder pero en ese momento nos cortaron el paso (al inicio del paso a dos niveles) las tanquetas que venían a aplastar al estudiantado universitario, pues muchos compañeros y compañeras cayeron.

Las víctimas
Ustedes han visto algunas de sus fotos y algunos de sus nombres, esas personas nunca han sido encontradas están en calidad de personas desaparecidas aunque sabemos que por ejemplo Carlos Fonseca iba muerto cuando se lo llevaron, porque después de que atacaron la marcha nos tiraron gases lacrimógenos y tiraron las tanquetas encima de todas las personas que estábamos ahí reunidas.

Vinieron con ambulancias a recoger los cuerpos de personas muertas y heridas, después pasaron tirando agua con jabón para borrar las huellas de los asesinos. Esa noche esta universidad estaba llena de estudiantes.

Las consecuencias
Yo me tiré del paso a dos niveles, me fracturé la rodilla izquierda y un grupo de compañeros me llevaron al Hospital Rosales de donde me sacaron a las 11 de la noche. Ahí estaban los policías buscando los heridos de la marcha, estudiantes de Medicina en ese momento muy valientemente nos ayudaron, nos sacaron y expusieron sus vidas para podernos salvar a nosotros.

Todo el pueblo salvadoreño sufrió esa afrenta como propia aunque los medios de comunicación quisieron callar toda esa masacre un grupo se fue al Parque Libertad como lo habíamos planificado, y lograron comunicarse a través de un radio aficionado para lanzar la noticia a través de toda centroamérica y la voz del estudiantado en aquel momento no se pudo callar, en este momento menos se puede callar tenemos que defenderla.


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